Ahora o nunca: es el momento de la movilidad

SIN COMENTARIOS
Mayor libertad y movilidad empresarial
Dar un salto tecnológico y apostar por un entorno de trabajo móvil

El crecimiento del concepto de movilidad en las empresas es imparable. Aunque relativamente reciente, esta idea implica tantas ventajas tanto para los empresarios como para los trabajadores que es complicado escapar de esta tendencia. Y es que realmente hay muchos motivos para dejarse convencer por la necesidad de dar un salto tecnológico y apostar por un entorno de trabajo móvil.

Por un lado, las empresas cuentan por fin con una serie de herramientas que permiten mantener a sus equipos de trabajo hiperconectados, en cualquier momento y lugar. Por otro, los propios empleados agradecen la libertad de poder administrar sus tareas sin limitaciones geográficas o de horarios. En el medio quedan los departamentos de Sistemas, a los que se exige ahora una rápida adaptación al nuevo entorno que sea compatible con la seguridad de los datos de la empresa. Esta, en realidad, es una cuestión que tiene que ver con las características de los dispositivos, si bien la tendencia Bring Your Own Device (BYOD) se convierte en una práctica habitual, donde los empleados utilizan sus propios dispositivos en el entorno laboral. Este concepto, así como el de movilidad, han llegado con tanta fuerza que ni siquiera generan un debate sobre su idoneidad. Empresas y trabajadores coinciden, algo que no se ve muy a menudo.

No es casual. Según se desprende del informe Accenture Mobility Insights 2014, presentado recientemente y en el que se ha consultado a 1.475 directivos de 14 países, el 43% de los directivos encuestados a nivel global citaron la movilidad como una de sus dos principales prioridades, mientras que el 68% de los ejecutivos españoles la incluyeron entre las cinco máximas prioridades.

Esa presión a la que se ven sometidos los departamentos de Informática y Sistemas, cada vez con un mayor peso dentro de las empresas, bien puede aliviarse en gran medida gracias al cloud computing: la famosa nube, en la que llevamos inmersos unos cuantos años incluso aunque no nos demos cuenta. Cada vez que consultamos nuestro correo en un servidor externo, cada vez que compartimos información… Facebook o Gmail no dejan de ser herramientas en la nube para la gestión personal de nuestra información en la red. ¿Por qué no dar ese salto en el entorno profesional? En este sentido, externalizar el almacenamiento y la selección de herramientas concretas en la nube, tales como discos duros y escritorios virtuales, puede facilitar extremadamente la implantación de este nuevo modelo, acelerando todo el proceso de adaptación y permitiendo la capacidad de contratar sólo por aquello que se va a utilizar, con la posibilidad de ampliar los servicios en el futuro en función de las necesidades de la empresa.

Este movimiento de información a la nube se produce rápidamente en diferentes entornos y sectores. Hace unas semanas, la proveedora de tecnología para el sector turístico Amadeus, afirmaba en su informe IT makes sense to share: making the case for the cloud in Common Use airport technology, afirmaba que la tecnología que facilita la informática en la nube ha evolucionado rápidamente en los últimos años, han surgido nuevas tecnologías, tales como la virtualización de aplicaciones, que han mejorado considerablemente las redes, y nuevos dispositivos móviles que han hecho viable el cambio a la nube. John Jarrell, Head of Airport IT, Amadeus, pone un ejemplo muy significativo: Una plataforma basada en la nube puede ayudar a los aeropuertos a ahorrar una cantidad de energía similar a la que necesita un Volkswagen Golf para dar la vuelta a la Tierra veintisiete veces al año, si, por ejemplo, un 75% de las trescientas terminales de trabajo de un aeropuerto tipo pasaran a utilizar clientes ligeros.

Empresas y entidades de cualquier tamaño y sector se ven afectadas por este fenómeno, desde las grandes corporaciones hasta las pequeñas y medianas empresas. La oficina, tal y como la concebimos tradicionalmente, con sus muros, sus departamentos, sus estrictos procedimientos, desaparece, y desaparece para siempre. Deja paso a un entorno laboral sin restricciones ni límites, donde los equipos se mantienen permanente conectados y la información fluye en la nube. Según un informe de la consultora Future Laboratory, en un futuro próximo el término «oficina» será obsoleto ya que emerge un nuevo modelo para el lugar de trabajo. El nuevo entorno emergente facilitará modelos de negocio flexibles, en una sociedad en la que los trabajos de nueve a cinco son, cada vez más una excepción que la regla. Las oficinas, de hecho, serán más un centro de negocio/ocio para los trabajadores en movilidad, con espacios de trabajo compartidos y entornos de trabajo flexibles.

Es un momento decisivo para las empresas. Las herramientas están al alcance de la mano y cada segundo cuenta para tratar de mejorar la eficiencia de los entornos laborales, de mejorar los resultados, de desmarcarse de la competencia. Es el momento de la movilidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *